"Algunos, más espectros que personas, se aventuraban a deambular por las calles buscando a sus hijos, o a sus padres, entre las pilas de cuerpos amontonados y despedazados por los perros durante la noche.
Ahora había que deshacerse de los cadáveres. Se decidió llevarlos a un campo a las afueras de la ciudad y prenderles fuego hasta que no quedara ninguno; diez mil, doce mil: nadie sabría nunca la cifra exacta"
Los días de Vidrio Nicoletta Verna Ed. Duomo