Lo que ocurre tras los muros de un convento de clausura es un secreto. Nadie más que sus moradoras saben con certeza cómo pasan las horas dentro, cómo se vive, cómo se sueña. Cómo se ríe y cómo se llora.
La fotógrafa Ana Amado llegó a Sancti Spiritus (Toro, Zamora) en busca de respuestas, silencio y paz, y encontró luz, sonrisas y amparo. Todo es efímero fuera, y todo es permanente dentro. Así es y así será siempre. Este libro es un testimonio visual y literario sobre un mundo habitualmente vedado, un retrato íntimo de la vida contemplativa donde las palabras de Lara Moreno y las imágenes de Ana Amado desvelan la belleza de lo oculto y la extraordinaria cotidianidad de quienes han elegido habitar el misterio.