Septiembre del año 9 d. C. En las lóbregas selvas de Germania, en las espesuras de Teutoburgo, Roma sufre uno de sus mayores desastres militares. Tres legiones comandadas por el legado Publio Quintilio Varo son aniquiladas por las furiosas hordas germanas acaudilladas por Arminio, hasta entonces un leal aliado. El deshonor de tres águilas perdidas y una derrota sin paliativos, que desesperó al emperador Augusto hasta el punto de llevarle a dar cabezazos a las paredes de su palacio: «¡Quintilio Varo, devuélveme mis legiones!».
Pero lejos de Roma, en Aliso, un aislado fortín, un puñado de supervivientes del desastre y legionarios de la legión Quinta Alaudae y algunos auxiliares cántabros afrontan el embate de unos germanos que no se detendrán hasta masacrar al último romano de ese lado del Rin. ¿Qué hacer? ¿Resistir en espera de ayuda? ¿Tratar de atravesar esos bosques sombríos llenos de enemigos ululantes y deseosos de hundir sus lanzas en el pecho de un invasor?
El bosque sombrío es un relato coral de valor y honor, de combate y redención, de camaradería y coraje, que nos zambulle de lleno en la mentalidad, la vida y la muerte de los hombres que lucharon por Roma, con una verosimilitud brutalmente honesta. Una historia bélica de acción trepidante sobre un particular band of brothers romana que solo unida tendrá alguna oportunidad de escapar a la muerte: Caronte espera en el Rin.