La obra Dónde irán , de Carlos Hugo Preciado - y prologada por otro jurista y poeta, Luis Enrique de la Villa—, supone la tercera entrega literaria de este autor.
Su forma se enmarca en tonos muy diversos, desde verso libre a formas más clásicas (soneto, villa-nella, caligrama, y otras composiciones).
Aquí canción y pensamiento se dan la mano, rozando el misterio, tal vez llegando a la certeza de que “conocer es conocerse”.
Sin abandonar el goce o la exaltación de la flor del instante (Collige virgo rosas),la gloria de lo mínimo, el poeta no olvida el memento mori (recuerda su y nuestra mortalidad) y desvela el inexorable paso del tiempo con sus signos.
iDónde irán las tardes nuestras,las palabras caidas sobre latierra húmeda del invierno, los amores de ayer, lo que nos callamos, el barrio obrero de hormigón…? -pregunta y se pregunta humano el poeta.