Tras el éxito arrollador de La novia gitana, vuelve Carmen Mola para romper todas las reglas de la novela negra.
En Belfast, tres niños crecieron en un orfanato donde el miedo era ley, y la violencia, la única forma de sobrevivir. Aquel infierno los convirtió en hermanos. Y en algo mucho más peligroso.
Años después, los llaman los Huérfanos. Son dueños de un imperio criminal que se extiende desde Irlanda hasta la Costa del Sol, donde el lujo y la brutalidad conviven sin disimulo. Allí, en Marbella, han aprendido que el poder no se hereda: se arranca.
Pero en esa misma ciudad hay otra familia que también conoce el precio del poder: los Pastor. Durante años han vivido bajo la sombra de un patriarca temido y respetado, unidos por secretos, silencios y heridas imposibles de cerrar. Y, por encima de todos, moviendo los hilos desde las sombras, está la Hermana Mei, la mujer ante la que incluso las mafias bajan la cabeza.
Cuando Trevor Strummer es acusado de un asesinato en Madrid, la fiscal Laura Pastor se enfrenta al caso más importante de su carrera. Lo que no imagina es que tras ese crimen se esconde una red de secretos que conecta a su propia familia con los Huérfanos.
Así, entre la justicia y la venganza, entre la lealtad y la sangre, todos tendrán que elegir.
Porque hay heridas que no se cierran.
Y de ellas nacen los monstruos.