El actor Fujinaga (estudiante de tercer curso en la universidad)
ama la interpretación, pero encadena una racha de fracasos en
audiciones y ha perdido la confianza en sí mismo. Un día conoce a
Keito, un estudiante de primer curso con sordera congénita, que
le da las gracias en lengua de signos. Aunque es la primera vez
que Fujinaga entra en contacto con la lengua de signos, su
intenso deseo de transmitir sus sentimientos hace que sea capaz
de captar el movimiento de las manos con una sola mirada. A
partir de entonces él también empieza a expresarse con signos y
gestos, y Keito queda profundamente impresionado por su
talento.